jueves 11 de octubre de 2007

Un cura muere asfixiado al practicar un juego autoerótico vestido de buceador

Padre_percebe Quizá les suene vagamente el reverendo Gary Aldridge, de Montgomery (Alabama), un ex-pastor que el pasado junio fue encontrado muerto en su casa en extrañas circunstancias. El propio alcalde la de la localidad manifestó que, aunque había que esperar el informe del forense, el reverendo había sido víctima de un “malévolo juego”.

Tres meses después, ya tenemos el informe del forense: murió por “asfixia mecánica accidental” ya que el finado vestía, en el momento de su muerte, dos completos trajes de neopreno (uno encima del otro), gafas de bucear, aletas y hasta su tubito de snorkel. El religioso se encontraba sólo en el momento de su muerte y todo (y más) parece suponer que fue víctima de un bizarro jueguecito autoerótico.

La congregación clama que todo es un bulo y que se pare con la especulación, pero lo cierto es que el informe de la autopsia, al que ha tenido acceso TheSmokingGun.com, no puede ser más clarividente. Leyendo todos los detalles de su traje de juegos, el calor y la asfixia que debieron pasar las carnes del pastor sólo son comparables a un fin de semana con todos los gastos pagados en el mismísimo Averno.

Fotoanima Su cuerpo, además, estaba atado con cuerdas y correas que le iban desde la cabeza a los pies y en su cintura tenía cogido hasta el último agujero un cinturón de cuero. Eso por no mentar la máscara sadomasoquista con la que cubría su cara.

Pero lo más inquietante, y lo que más cara cariacontecido haría quedarse a Horatio Caine, es lo que encontraron tras quitarle la ropa interior (también de goma). Caray con el padre Aldridge, no se dejó ni un detalle.